Motor Citroën C-Zero

Eléctrico y nada más

En Carnovo:
  • IVA incluido
  • Servicio en concesionarios oficiales
  • Impuesto de circulación incluido
  • Garantía incluida a nivel nacional
  • Incluye matriculación

Que no te engañe su peso o sus formas poco aerodinámicas porque el C-Zero es un coche que se comporta como uno normal y corriente en ciudad, o incluso mejor como señalan en la prueba de Autoscout24. Esto se debe, en primer lugar, a la soberbia respuesta de este coche a bajo régimen y al hecho de que su par motor máximo se consigue precisamente en este punto. La diversión y las buenas prestaciones no se quedan ahí, porque hasta alcanzar los 60 o 70 km/h, el ritmo de velocidad del C-Zero es muy sorprendente, a lo que hay que unir su fácil manejo por avenidas estrechas o para esquivar coches en los atascos.

La visibilidad también es muy buena gracias a la gran altura de su asiento y a la forma en que ha sido diseñada la parte delantera del C-Zero. Como les sucede a todos los eléctricos pequeños, cuando empiezas a acercarte a los 100 kilómetros por hora la realidad cambia radicalmente porque al C-Zero le cuesta alcanzar su velocidad máxima, que son unos nada desdeñables 130 kilómetros por hora. Esa poca capacidad para llegar rápido a la parte alta del cuentavueltas provoca que su aceleración de 0 a 100 sea de 16 segundos.

El Citroën C-Zero es una de las caras visibles del Grupo PSA en la categoría de los vehículos eléctricos. Su propulsor es 100% respetuoso con el medio ambiente y es la misma especificación que se puede ver en su hermano, el Peugeot iOn. Como buen motor eléctrico, su contundente respuesta a bajo régimen es una de sus señas de identidad, lo cual es de gran ayuda cuando te encuentras en un semáforo y quieres salir con potencia desde el inicio para optimizar tus desplazamientos lo máximo posible.

Motores eléctricos del Citroën C-Zero

66 CV de potencia es la cifra que alcanza el propulsor eléctrico del C-Zero, suficiente para que en ciudad rinda a un nivel más que aceptable e incluso nos permita realizar alguna salida a autopista de pocos kilómetros sin quedarnos 'tirados'. Sin embargo, es recomendable que tus recorridos sean en su mayoría por tramos urbanos ya que la autonomía de 150 kilómetros sufre mucho cuando aumentas la velocidad. Esos 150 km no están mal, aunque existen alternativas en el segmento superior con el Renault Zoe o el Nissan Leaf que superan los 300 kilómetros.