por Víctor Delgado

¿Cuáles son los diferentes tipos de cambio automático?

Cada vez nos parecemos más a los norteamericanos en el sentido de que los coches incluyen un cambio automático. Hace poco más de una década los únicos modelos que lo ofrecían como opción eran las berlinas de representación de las marcas premium. Sin embargo, a día de hoy cualquier compacto generalista, e incluso urbano, ya cuenta en su gama con un cambio automático.

Pero, ¿sabes cuál elegir? ¿Cuál es el mejor cambio automático? ¿Cómo son los diferentes tipos de cambio automático de coche que hay? Ahora que te hemos enseñado cómo conducir un coche automático, en Carnovo te explicamos a continuación cómo es cada uno de una forma sencilla y sin mucha palabrería técnica para que puedas averiguar cuál es el que más se adapta a tus necesidades y a tu estilo de conducción.

Configura tu coche automático

Tipos de cambio automático: de variador continuo o CVT

Entre los tipos de cambio automático, el de variador continuo o CVT es uno de los más usados entre los fabricantes de vehículos japoneses. No obstante, otras marcas como Ford también lo utilizan, como ya vimos en la prueba del Ford Mondeo híbrido. Se trata de un tipo de cambio automático muy lineal, ya que no tiene marchas (es una sola, por así decirlo, como una moto scooter).

Sin embargo, hay coches con cambio de variador continuo o CVT en los que se puede cambiar de marcha (ya sea con levas o a través del pomo del cambio de marchas), pues existen fabricantes que las simulan mediante la electrónica para que el conductor tenga un mayor dominio sobre la retención del motor y la aceleración; o si quiere llevar a cabo un tipo de conducción más deportiva.

Hay conductores a los que no les gusta el cambio CVT o de variador continuo, pues aunque a ritmos tranquilos resulta muy cómodo y silencioso, si la carga que se aplica sobre el acelerador es mucha (se pisa con fuerza) hace que el motor se revolucione mucho y que el coche tampoco salga disparado. Es decir, mucho ruido y pocas nueces. Por eso, si te gusta conducir rápido (eso sí, siempre dentro de los límites de la legalidad) quizá sea mejor optar por el siguiente, pero si por el contrario eres un conductor al que le gusta ir tranquilo te encantará.

Transmisión automática

Tipos de cambio automático: de doble embrague

La caja de cambios automática de doble embrague es, con total seguridad, la que realiza las transiciones más rápidas entre marchas. Igualmente, no cabe duda de que la más famosa es la que montan algunos coches del Grupo Volkswagen, denominada comercialmente DSG (siglas de Dual Clutch Gearbox, que traducido quiere decir caja de cambios de doble embrague). Aun así, también hay otros fabricantes que la instalan, como Hyundai o Mercedes-Benz. El número de velocidades, por su parte, puede ser variable dependiendo de la marca.

El principal inconveniente de las cajas de cambios de doble embrague reside en su coste, tanto de adquisición como de mantenimiento. Cuentan con una complejidad mecánica superior al de los demás tipos de cambio automático, por lo que significa que si se estropea la factura del mecánico será más elevada. Además, el precio de un coche aumenta considerablemente si estamos pensando en la compra de un vehículo que no supere los 12.000 o los 15.000 euros. En automóviles más caros el impacto sobre el precio es lógicamente menor.

Tipos de cambio automático: de convertidor de par

El cambio automático de convertidor de par es, por así decirlo, el de toda la vida. Consiste en un sistema que sustituye al embrague y que se encargar de realizar la conexión entre el motor y la caja de cambios. Uno de sus puntos más fuertes es el de tener la posibilidad de homologar unos consumos medios de combustible que, en muchas ocasiones, son incluso más bajos que las variantes con cambio manual.

Algunas de sus características principales son la suavidad de funcionamiento, con unas transiciones entre velocidades que casi no se dejan notar entre los pasajeros, y una lentitud a la hora de modificar las relaciones que cada vez es más reducida. Por ejemplo, el fabricante de este tipo de cambio automático de convertidor de par ZF produce transmisiones de ocho velocidades muy precisas y cada vez más rápidas, como las que instalan algunos vehículos de BMW, entre otros.

Tipos de cambio automático: robotizado

Uno de los tipos de cambio automático que más popularidad ha ido ganando a lo largo de los últimos años ha sido el cambio automático robotizado. De todas formas, este tipo de cambio automático podría decirse que es semiautomático, ya que realmente se trata de cambios de marcha manuales con un embrague electrónico que se acciona a través de una centralita, la cual le dice al propio embrague cuándo acoplar y desacoplar la transmisión al motor.

Lo mejor del cambio automático robotizado es que su complejidad mecánica es mínima, lo cual implica que si se estropea o sufre alguna avería, el coste de su reparación será igualmente muy bajo. No obstante, hay ocasiones en las que los cambios de marcha son lentos y poco suaves, dependiendo del refinamiento y de la puesta a punto.

Aun así, también tienen puntos positivos, pues el conductor decide cuándo cambiar de marcha y hay algunos modelos que hasta incluyen levas detrás del volante. Algunas de las marcas que disponen de vehículos con cambio automático robotizado son Peugeot, Citröen o Dacia.

Levas de cambio automático
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