por Alex León

Qué es el reposacabezas activo

Lo que empezó en los años 50 del siglo pasado como un elemento de lujo, acabó convirtiéndose en una pieza de seguridad para los ocupantes del vehículo. Se trata del reposacabezas, que pasó a considerarse como obligatorio en 1969 en Estados Unidos para homologarse en España veinte años después.

En la actualidad, el reposacabezas es un sistema de seguridad que deben tener todos los automóviles para evitar lesiones cervicales ante cualquier colisión o golpe.

Hay dos clases de reposacabezas para coches, los integrados o fijos a la estructura del asiento, que pueden ser muy eficaces si se ajustan correctamente, y los reposacabezas activos o ajustables, que son más modernos.

Estos últimos precisamente venimos mencionándolos bastante últimamente, pues los modelos más populares suelen incluirlos, como es el caso del lujoso BMW Serie 6.

Para qué sirve el reposacabezas activo

En el caso del reposacabezas activo, se activa de manera automática cuando hay una colisión por detrás y las cabezas de los ocupantes del coche se desplazan hacia al frente. La función de estos elementos es limitar el retroceso y evitar el traumatismo en las vértebras cervicales, lo que se conoce como ‘latigazo’.

Este tipo de reposacabezas permanece montado sobre una placa de presión en el respaldo del asiento a través de un mecanismo de unión consistente en un sistema de muelles. En el instante en que el asiento se desplaza o arrastra al ocupante hacia adelante con una fuerza excesiva, superior a lo que soporte el muelle, la placa se mueve hacia atrás dentro del asiento. Esto consigue que el reposacabezas haga un movimiento que le fuerce a subir hacia arriba y hacia adelante, sujetando de esta manera la cabeza para reducir las posibles consecuencias del golpeo.

Cómo colocar el reposacabezas

Es importante saber cómo colocar el reposacabezas antes de arrancar la marcha. La altura adecuada se obtiene cuando la parte superior de la cabeza queda a un nivel parecido al del reposacabezas. Entre la cabeza y el reposacabezas debe quedar una separación de entre 4 y 7 centímetros. Esto es válido tanto para el conductor como para el resto de los ocupantes del vehículo.

Hay dos aspectos sobre los reposacabezas activos que deben tenerse en consideración para garantizar la seguridad de las personas que circulan en el coche. En primer lugar, es preciso conservar una postura correcta cuando se conduce. En muchas ocasiones, cuando vamos de acompañantes y nos vence el sueño acabamos torciendo el cuello y adquiriendo una posición bastante mal, que puede agravar las lesiones en caso de colisión. El otro aspecto en el que hay que incidir es que el reposacabezas no es un elemento de confort, sino que debe cumplir una función de seguridad.

Si quieres conocer más sistemas de seguridad, te aconsejamos que leas nuestro artículo sobre ADAS, en el que te hablamos de los beneficios y los inconvenientes de los sistemas de la asistencia a la conducción y de los distintos tipos que existen.

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