por Alex León

Para qué sirve el filtro de partículas de tu coche

El filtro de partículas es un dispositivo presente en la totalidad de propulsores diésel modernos, que tiene la función de eliminar las partículas generadas por estos motores.

Si quieres saber algo más sobre qué es el filtro de partículas, conocido también como FAP o DPF, te adelantamos que se trata de un elemento situado en el tubo de escape que se ocupa de retener todas las partículas sólidas originadas por los diésel. Una vez que el filtro se llene de esas partículas, el mismo dispositivo se ocupará de incinerarlas, disminuyendo de esta manera el nivel de emisiones contaminantes. A esto se le denomina regeneración.

El filtro de partículas se encuentra en la mayor parte de los vehículos diésel, pero no en todos. Cada vez resulta más frecuente encontrarlo en los modelos nuevos para satisfacer así la normativa anticontaminación Euro V y la Euro VI. En el caso de que tu coche tenga una matriculación previa a 2006, lo más probable es que no lo lleve, pero tampoco será necesario que lo instales. En caso de que tengas alguna duda sobre el filtro de partículas diésel puedes realizar una consulta en el taller la próxima vez que acudas a revisión o en el libro de mantenimiento.

Este tipo de dispositivos se concentran en los vehículos con motor diésel, principalmente por la elevada contaminación que generan, pero en los últimos tiempos ha surgido la noticia que advertía de las intenciones de algunas firmas como Mercedes o Volkswagen de implantar también el filtro de partículas en los motores de gasolina.

filtro de partículas taller

En nuestro artículo sobre las averías de los coches más comunes, ya mencionábamos el filtro de partículas como algo a tener en cuenta y proteger. Por esta razón, a continuación te proporcionamos algunos consejos para alargar la vida del filtro:

  • Haz su mantenimiento adecuado: bastará con que sigas el plan de mantenimiento que recomienda el fabricante, prestando una especial atención sobre todo al tipo de aceite. Estos utilizan un aceite Low Saps, preparado para aguantar la ‘suciedad’ que produce en el aceite cuando se inyecta más carburante del necesario en la regeneración. Cuesta un poco más que el normal, pero merecerá la pena.
  • Evitar los recorridos cortos: en periodos de espacio muy cortos el motor no alcanza la temperatura idónea de funcionamiento y el filtro tampoco, por lo que se satura con más rapidez.
  • Sal a la carretera con frecuencia: la circulación por vías urbanas conseguirá que el filtro acumule muchas partículas sólidas. Al trabajar a reducida temperatura el escape conseguirá que el motor tenga que hacer regeneraciones activas cada cierto tiempo. Lo adecuado sería que cada 900 kilómetros circulases por autopista a unos 3000 revoluciones por minutos durante al menos 15 minutos.

¿Has tenido algún disgusto con el filtro de partículas de tu coche? ¿Te gustaría que ampliásemos con más información sobre algún punto en particular? No olvides dejar tus impresiones en los comentarios.

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